Virgen de las Mercedes - Archivo Arzobispal del Cusco -

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Virgen de las Mercedes

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Monseñor Pedro Pascual Farfán de los Godos
Alocución
ANTE LA DULCE IMAGEN DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES EN EL DIA DE SU CORONACIÓN HUMILDEMENTE

Cuando fuiste exaltada sobre los coros angélicos el día feliz de tu asunción; entonces, creemos , también fuiste, ¡OH MARIA!, coronada por la mano de Dios, y con una Corona, que para que pudiera haber otra semejante a ella, sería preciso otro Dios, otra Madre suya y otro mundo por crear.
Coronada por dios mismo en los cielos, como Reyna del Universo, ¿Qué más coronas necesitas, Virgen amada? Evidentemente que ninguna más.

    Empero, si tú, como Madre de Dios, como Reyna de la creación, no necesitas; nosotros, tus vasallos; nosotros, tus siervos; nosotros, tus hijos, sentimos la dulce necesidad de coronar tus veneradas imágenes, siquiera esas pálidas fotografías, que en esta tierra, nos representa a ti, que estás en los cielos; nos recuerdan que, dos mil años ha, viviste en este valle de miserias como cualquiera de nosotros; nosotros necesitamos pagar tus mercedes y bondades, fabricando coronas con el oro de nuestra tierra y con las mejores piedras preciosas de nuestros tesoros, para coronar desde abajo las gracias que por tus manos nos vienen copiosamente desde arriba.

El ser tú, para nosotros, Madre de las Mercedes, ¡No es una de las principales gracias que nos concedes?
Y el ser tú, Patrona del Ejército peruano, ¿no es otra gracia singularísima que otorgas a nuestra patria?
Y siendo así ¡cómo es posible que tu imagen, tan querida por nosotros, no reciba nuestra pobre ofrenda simbolizada siquiera en una Corona?
¿Cómo es posible que nuestros ojos no te vean ostentando la diadema de tu realeza sobre nosotros? ¿Cómo es posible que seamos tan pobres que no podamos obsequiarle una Corona cuando tú nos tienes preparada otra eterna allá en el cielo?
Prenda de nuestro amor, signo de nuestra sumisión y vasallaje, y prueba de la gratitud del Perú, significa, pues, LA CORONA, que hoy 24 de setiembre de 1921, año del Centenario patrio, el Vicario de Jesucristo, Benedicto XV, pone en tu augusta frente, Virgen de la Merced!
En este día, cuando, puesta la corona, a todo el Perú dirijas una mirada, esa mirada dulce y serena, mirada de Madre, llena de misericordia, sea especialísima a mi Rebaño, al Cuzco que te ama, que te adora…

Fuente: Archivo Arzobispal del Cusco - Recortes, fotografias y discursos de Pedro Pascual Farfán de los Godos
Colaborador: Fredy Medrano Fernández Baca

 
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